¿Y por qué no un museo de la Fiesta?

Mi generación -la de la post-guerra- está siendo testigo de un profundo cambio histórico ya que hemos pasado del predominio casi absoluto de las actividades primarias de nuestra niñez a la práctica generalización de las terciarias cuando nos acercamos a la tercera edad y desde la cultura tradicional localista que formó nuestro espíritu nos hemos introducido -tímidamente y con sorpresa- en estos momentos en una cultura global y ecuménica en la que no parecen existir barreras geográficas ni cronológicas.

Sirva esta introducción para intentar explicar el cambio de visión que cualquier canalense puede experimentar sobre las fiestas patronales al margen de los profundos cambios que han incidido sobre las mismas en los últimos cincuenta o sesenta años. Es éste un ejercicio de observación/reflexión que, debido a mi “especialización” en el estudio global de la fiesta a S. Antonio, me he hecho en muchas ocasiones y que me ha llevado desde posturas visceralmente localistas (debido a la lectura de los textos de Mn. Sivera Font) a las generalistas que se imponen tras conocer los ritos “santantonianos” seguidos en docenas de pueblos valencianos.

Y ha sido, en cierto modo, un amargo descubrimiento ver que la “foguera”, les “voltes”, “els parells”, la “processó” a Sant Antoni también tienen lugar en muchos pueblos castellonenses en los que incluso todavía se conservan actos aquí desaparecidos como la “llaurà” o se practican otros a los que nosotros no hemos llegado, como pueden ser las representaciones dramáticas sobre la biografía antoniana.

XIMO6287Nuestra fiesta, en definitiva, es una de las muchas variantes en que se ha diversificado el ritual de culto en los pueblos de base agrícola y ganadera: pero también es algo más, mucho más y esto es lo importante porque en Canals las fiestas a San Antonio son estructuralmente semejantes a las de Morella, Forcall, Villanueva de Alcolea o Cerdá; pero la tradición les ha aureolado con una impronta especial, única y prontamente reconoscible. Nuestra “foguera”, la desfilada “dels parells” o incluso la “processó” son específicamente distintas de los otros rituales que podemos encontrar en el resto de la península.

Han tenido y mantienen, además, nuestras fiestas unas connotaciones culturales que no encuentro en otras localidades: conciertos, concursos de fotografía, pintura, investigación y literatura, actos de confraternidad y de recuerdo para con los difuntos, exaltación de la mujer, práctica de deportes, etc. y es en estas cuestiones en las que deseo hacer hincapié.

Se sabe de la existencia de programas/libros de fiestas correspondientes a más de sesenta anualidades desde el primero que conocemos, impreso en 1899, hay noticias referidas a eventos deportivos de los primeros años de la presente centuria, desde hace casi medio siglo los festeros acostumbran a ofrecer a los que colaboran en el sostenimiento de los festejos un particular y muy variado objeto de año en año, el número de programas de mano, convocatorias o estampas impresas con destino a los múltiples actos son ya innumerables. No obstante todos estos impresos, incluso los acreditados programas de los últimos años, suelen considerarse como material desechable y muy probablemente sólo podremos encontrar unos contados “maniáticos” del coleccionismo que hayamos ido recogiendo, pacientemente, ejemplar tras ejemplar de lo mucho y bueno que en las últimas décadas se prepara y ofrece.

Y me pregunto si en estos tiempos en que la sociedad empieza a descubrir la “utilidad” de los objetos viejos y carentes -aparentemente- de uso; pero aún vivos en la memoria y en tantas ocasiones guardados y etiquetados en los cada vez más abundantes museos, no sería conveniente ir pensando en preparar la recogida sistemática de material con vistas a la formación de un futuro “Museo de la Festa”.

XIMO5078Tengo noticias de que el ayuntamiento inició años atrás la recogida sistemática y ordenada de material gráfico relativo al municipio. También la parroquia y algunos particulares poseen interesantes y hasta completas series de programas y no parece difícil poder reunir en un único depósito la ya larga colección de los detalles -cerámicas, libros, llaveros, estampas y objetos diversos confeccionados por los festeros para su entrega anual.

Otra iniciativa -en sus vertientes profesional y particular- la de los videos y reportajes fotográficos, con una tradición ya consolidada, puede proporcionar la base para lograr una completa y analítica visión de la fiesta que, junto con la recuperación de cintas y celuloides antecesores del vídeo (hay un reportaje cinematográfico de 1950 y otro del NODO de una apreciable antigüedad), a la que cabría añadir la sistematización de los testimonios insertos anualmente en el Programa, con todo lo cual se podría visualizar tres cuartos de siglo de la misma.

Pero es a los festeros y vecinos en general a los que habría que recurrir para que con sus cesiones -o al menos el permiso para la reproducción del documento en su caso- se llegue a recoger el pertinente material relacionado con cualquier aspecto de los actos festivos, pudiéndose abarcar una gama tan extensa como la que describimos a continuación y que en algunos epígrafes podrán alcanzar un volumen considerable.

Utensilios y herramientas en desuso

  • Arreos de caballería
  • Instrumentos de labranza
  • Herramientas cortantes
  • Utiles de confeccionar pastas

Ropa y complementos

  • Trajes de festeros/as
  • Complementos del vestir
  • Adornos y aderezos femeninos

Elementos propios de la fiesta

  • Banderas
  • Libro de honor
  • Imágenes antiguas
  • Pergaminos (nombramientos)

Material gráfico y audiovisual

  • Fotos
  • Películas y cintas
  • Cassettes
  • Videos

Material impreso

  • Programas/libros de fiestas
  • Programas de actos
  • Estampas
  • Carteles
  • Convocatorias de concursos
  • Prensa
  • Calendarios, “cartones”, loterías, etc.

Objetos diversos

  • Bolsas de caramelos
  • “Recuerdos” ofrecidos por los festeros.
  • Regalos intercambiados entre festeros-as.
  • Diplomas de premios, etc.

Ciertamente recoger, clasificar y exponer la gama de materiales aquí reflejada y otros muchos que tendrían adecuada cabida no es un trabajo para realizar en unos días de cara a la justificación de un proyecto urgente, ni tampoco la preparación de una exposición transitoria. Es, por el contrario, una tarea lenta, costosa y metodológica que tendría su compensación dentro de unos años cuando nuestros hijos o nietos, en una hipotética visita a este no menos hipotético museo, tuvieran que echar mano del pertinente catálogo para conocer alguno de los elementos con los que nosotros tantas veces hemos convivido y que ellos ya, seguramente, desconocerán. Todo es cuestión de ir meditando la propuesta, las aportaciones no creo que escaseen.

Alfonso Vila Moreno

Publicat al llibre de festes de Sant Antoni de l’any 1999

One Response to "¿Y por qué no un museo de la Fiesta?"

  1. Emilio Flor Saez  13 de noviembre de 2015

    Si se acaba de inagurar el de Ricardo Tormo y ya esta cerrado, como vamos a hacer uno para la fiesta?
    Tot per un cuadro, mare meua………

    Responder

Comenta la noticia

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.