València (31.05.19). Sí. Ha leído bien, «fumar sano». Esto es lo que las multinacionales tabaqueras quieren hacernos creer con el invento de los nuevos dispositivos de suministro de nicotina, publicitados como «menos dañinos para la salud» o como «menos tóxicos». Es algo así como decir «calma tensa» o «lavado en seco», es lo que en literatura se llama un oxímoron, o quizás aquí vendría más acorde lo de «malo honrado», es decir, la combinación en una misma expresión de dos términos de significado contrario. Porque fumar es lo contrario de sano.

Que no nos engañen, como ya lo han hecho anteriormente. Primero lo hicieron al añadir al cigarrillo sin filtro una boquilla. Hablamos de los años 60, cuando nos aseguraban que este retenía la mayoría de sustancias tóxicas del tabaco. Qué casualidad que esta preocupación por la salud de los fumadores apareciera después de los primeros estudios que relacionaban el consumo de tabaco con el cáncer de pulmón en los años 50. Pero los estudios posteriores con cigarrillos con filtro tumbaron de nuevo esta estrategia de las tabaqueras. Y apareció el cigarrillo light, en los años 60, en los que fumar se asociaba a la modernidad, a la juventud, aventura y emancipación de la mujer. Se publicitaba nuevamente como menos perjudicial, con menos nicotina, más sano. Se perfora con unos agujerillos el filtro y se reduce la cantidad de nicotina que suministra el cigarrillo. Pero, por desgracia para el fumador enganchado a la nicotina, su cuerpo no entiende de agujerillos ni puede funcionar con una dosis menor de nicotina de la que tomaba hasta ahora, por lo que hace que ese fumador tenga que consumir un mayor número de cigarrillos light para suministrar a su cuerpo la misma dosis de nicotina y que no aparezca un síndrome de abstinencia.

Vaya manía que tienen de intentar hacer una cosa que es perjudicial sana, a través de inventos y modificaciones, cuando lo lógico es que, si algo es malo, se debería aconsejar no consumirlo. Pero dejarían de ganar dinero. Ahí está la clave de toda esta evolución, en no perder cuota de mercado y seguir aumentado sus beneficios a costa de vender un producto tóxico que mata. Y no solo mata al que lo consume, sino que también al no fumador, pero que está en un ambiente contaminado por el humo del tabaco, es lo que llamamos tabaquismo pasivo.

Una reflexión que nos puede hacer pensar lo perjudicial del tabaco es que, si alguien lo inventase hoy, no pasaría ninguna de las autorizaciones para poder ser consumido por personas y venderlo. ¿Cómo podría autorizarse un producto que se sabe con seguridad que produce cáncer y que tiene más de 4.000 sustancias, la mayoría de ellas tóxicas? El tabaco es una de las mayores amenazas para la salud pública que ha tenido que afrontar el mundo. Mata a más de 7 millones de personas al año, de las cuales más de 6 millones son consumidores directos y alrededor de 890.000 son no fumadores expuestos al humo ajeno.

Pero la industria tabaquera sigue con la misma estrategia, inventando nuevos productos que se publicitan como menos tóxicos con el fin de no perder cuota de mercado. En este sentido, han aparecido en el mercado dos nuevos productos con esta intención: los denominados ENDS (Electronic Nicotine Delivery Systems) y los HTPs (Heated Tobacco Products). Los ENDS (Electronic Nicotine Delivery Systems/Dispositivos Electrónicos de Liberación de Nicotina) son unos dispositivos que calientan un líquido con distintas sustancias y que la mayoría de ellos contienen nicotina. Es lo que comúnmente conocemos como cigarrillos electrónicos, también llamados vaporizadores, e-cigars, e-hookah o vaping devices. Estos sistemas producen una mezcla aerosolizada que contiene líquidos aromatizados y nicotina que, tras ser calentada, es inhalada por el fumador. Tienen formas y diseños que pueden parecerse a productos de tabaco tradicionales ?como cigarrillos, puros, pipas? o a objetos comunes, como linternas, unidades de memoria o bolígrafos.

El dispositivo más moderno y malicioso de estas características es el Juul, disponible en el mercado desde 2016. Y digo malicioso porque Juul está diseñado y pensado para atrapar a los adolescentes, a los nuevos fumadores del futuro, que tendrán que suplir a los tradicionales que han muerto por el tabaco, y que por su diseño es un caballo de troya para los adolescentes. Si usted tiene o sabe lo que es un USB o pendrive, ya sabe la forma y el diseño que tiene Juul y además también sabe cómo cargarlo, en un puerto USB de su ordenador. Es por ello que es atractivo para los adolescentes, difícil de detectar por padres y docentes, y fácil de camuflar su posesión y su consumo, vamos que, si los griegos lo saben en vez de utilizar madera para su caballo de Troya, les regalan unos Juul a los troyanos y en unas semanas los someten a su voluntad.

Los otros dispositivos novedosos que han aparecido son los HTPs (Heated Tobacco Products/Productos de Tabaco por Calentamiento) estos a diferencia de los anteriores producen un calentamiento del tabaco, a menor temperatura que el cigarrillo tradicional, en esto se basa la falsa creencia de que son menos perjudiciales, dando lugar a un aerosol que sigue conteniendo nicotina y otras sustancias del tabaco. Actualmente en España podemos encontrar este tipo de dispositivos con nombres como IQOS (I Quit Ordinary Smoking), pero existen otros modelos disponibles en otros mercados (Ploom TECH, GLO, PAX, y un dispositivo híbrido llamado GLO iFUS).

Pero no nos dejemos engañar de nuevo. Como en los años 50 y 60, la industria tabaquera ha visto que, sobre todo en los países desarrollados, la población fumadora está bien informada sobre las consecuencias negativas del consumo de tabaco y que muchos de ellos, por este motivo van a plantearse dejar de fumar, ya que parece claro que solo hay dos opciones: o fumas, sabiendo sus consecuencias, o dejas de fumar y ganas salud.

Pero para no perder esta cuota de mercado han inventado los dispositivos descritos antes, de tal forma que les ofrece una opción intermedia entre seguir fumando el cigarrillo tradicional, con lo que ya saben sobre sus consecuencias, o dejarlo. Les ofrecen, algo según ellos, menos dañino pero que sigue suministrando nicotina y con efectos cardiovasculares muy importantes, junto con otras sustancias toxicas, de tal forma que siguen con su beneficio económico a costa de la salud del fumador, pero con un aspecto nuevo y aún más maquiavélico. Estos nuevos dispositivos puede ser la entrada para que las nuevas generaciones de adolescentes se enganchen a la nicotina y luego pasen al cigarrillo tradicional, es decir una nueva puerta de entrada y a la vez, aquellos que se habían planteado dejar de fumar, tienen otra opción de consumo intermedia entre dejarlo o seguir fumando de forma tradicional, con lo cual las tabaqueras no pierden clientes y siguen con sus ganancias.

Con todo lo anterior y visto lo visto ¿te van a engañar de nuevo?

 

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