TEATRO ESPAÑOL DE CANALS

El Teatro Español, situado en la villa de Canals, en la calle de San Cayetano, número 1, fue construido e inaugurado en el año 1923. Sus propietarios eran el matrimonio formado por don Antonio Sancho Morales y doña Julia Ferrer Peiró, nacidos en Canals y muy amantes de esta población y residentes en Gandía, aunque popularmente se creyera que era propiedad del farmacéutico don Julio Ferrer Peiró, hermano de la propietaria y representante del teatro en Canals. Todos ellos actualmente fallecidos. Este teatro tuvo una excepcional vida teatral y cinematográfica, sin embargo cerró sus puertas en 1975-78 y fue derruido en 1985 para la construcción de viviendas.

Durante su construcción ocurrió un caso digno de reseñar ya que hallándose en fase muy avanzada de construcción de la pared del escenario que daba al río de Los Santos, pero sin terminar aún y por lo tanto sin cubrir, se desató un fuerte temporal de lluvias, que dejó muy dañada la citada pared, por lo que hubo de ser derribada totalmente y construida de nuevo desde sus cimientos, llegándose, como era frecuente en aquella época, a cantar coplillas populares alusivas al hecho.

Las representaciones teatrales tenían cierta tradición en Canals ya que el ayuntamiento, según consta en el acta de la sesión del pleno de 15-VIII-58 (A.M.C.), poseía en el siglo pasado “una cuadra… (en la) plaza de la Constitución, en cuyo edificio se representaban funciones teatrales, cuyo producto se destinaba a pobres enfermos de esta villa” y durante las fiestas patronales era “imprescindible” la presencia de cotizadas compañías de variedades.

FIN-CANAEn el Teatro Español alternaron las representaciones teatrales (líricas y dramáticas) con las sesiones de cine -en un primer momento mudo y desde septiembre de 1932 sonoro- y hasta las veladas de boxeo. Aquí se iniciaron también las presentaciones de la “Festera de Gracia” y fue marco de conciertos musicales de la banda local, clausurándose definitivamente en 1975 para ser demolido una década más tarde, hecho que dio pie a un nostálgico y muy documentado artículo de uno de los empleados del local y del que copiamos algunos párrafos: “En la inauguración del teatro actuó la Compañía del primer actor Francisco Morano, la cual representó la famosa obra del momento “Papá Lebonard” y en días sucesivos se representaron otras obras famosas, obteniendo todas ellas grandes éxitos de público. En aquellos primeros años de funcionamiento del teatro y a lo largo de la década de los años veinte, época del cine mudo, se proyectaron en sus pantallas los más diversos géneros, destacando por su mayor aceptación del público las películas de aventuras y las llamadas de “vaqueros”. También las interminables series de la época tenían gran aceptación… También tenían su sitio en la programación del local las llamadas funciones de “Varietés”… Las representaciones teatrales… actuaban siempre en las fiestas de Septiembre y fiestas de San Antonio Abad. En las fiestas de Septiembre actuaban casi siempre compañías cómicas… Por las fiestas de San Antonio siempre actuaba una buena compañía de teatro…”

Por el Teatro Español pasaron muchas y diversas compañías teatrales, siendo de destacar la actuación durante muchos años seguidos de la Compañía Valenciana de Vicente Broseta, que siempre obtenía grandes éxitos por sus magníficas comedias en valenciano. Junto a las compañías de comedias dramáticas también se hacían zarzuelas, habiendo intervenido en este género artistas de la talla de Adolfo Sirvent, Cora Raga, Clarita Panach, etc., etc. Como colofón a todas estas actuaciones, en las fiestas de 1931, se consiguió que actuara en este teatro la compañía dirigida por el gran actor que era don Enrique Borrás, que puso en escena las obras “El Cardenal”, “El alcalde de Zalamea”, “El Abuelo” y “La Espada del Hidalgo”, todas ellas con gran éxito de público que llenó por completo el teatro en todas las funciones. Como nota curiosa reseñaremos que la entrada para estas funciones valía a cinco pesetas la butaca, cosa que se salía completamente de lo normal y que era el precio que exigía la compañía para su actuación y ello sólo fue posible en Canals por la excepcional circunstancia de que semanas antes había tocado el Gordo de la Lotería de Navidad y por eso se pudo poner ese precio y conseguir con ello la actuación de la compañía en dichas fiestas, con el beneplácito del público que asistía entusiasmado a la actuación de la misma.

También las comedias en valenciano continuaron teniendo la aceptación del público canalense, si bien sus representaciones fueron espaciándose más de lo debido, por razones ajenas al teatro. En cambio, las funciones de teatro por parte de compañías teatrales, fueron perdiendo interés entre el público, hasta el extremo de quedar prácticamente extinguidas las representaciones de las mismas. No obstante, de vez en cuando surgían compañías de aficionados locales, cuyas representaciones siempre recibían la aceptación del público. De estos grupos de aficionados al teatro sólo nos ha quedado constancia en un artículo firmado por GRIPAU’S y dice:

“Fue por esos años cuando se estrena el Belén original de Don Raimundo Sarrió. Llevaba por título “La estrella de Belén” y fue de destacar la interpretación de la ya difunta Trinidad Lloret (la chirlaca) en el papel de “La Palmira”. Este belén se convirtió en una pieza tradicional para Canals y se estuvo representando durante muchos años.”

Por aquel entonces estaba en pleno auge el género lírico y se representaron bastantes muchas zarzuelas. Quizá las personas más mayores recuerden títulos como “El túnel”, de cuya dirección musical se encargó el “tío Morales”; “La fuente de los milagros” y “El mal de amores”. Esta última se debió representar entonces y se repitió por los años cincuenta.

Entre las obras teatrales se recuerdan títulos como “Una limosna por Dios”, “La tonta de Capirote” y “El orgullo de Albacete”, de la que fue director el señor Azabache. En esta última intervinieron, entre otros, don Antonio Conejero, Rodrigo Sancho, Edelmiro Cerda, Trinidad Lloret, Águeda Lloret y Herminia Serrano.

En el año 1926 se representaron en el Teatro Español “Sangre Moza” y “Reina Mora” dirigidas por Enrique Marco (relojero), Ricardo “Canet” cantaba de barítono acompañado de María “La Piquera”, Consolación Mollá “La Raspa” y Concheta Cuenca. El tenor cómico era el señor Maset “Barrina”.

5-22-2010_038 [1280x768]Bajo la dirección del señor Ricardo Canet se representaron varias piezas en valenciano. Entre todos los que la hicieron posible hay que destacar la figura de Luisa “La Caneta”. En estas obras aparece ya, aunque todavía era una chiquillo, Francisco Bru “El Cassoler”.

Se continúa haciendo zarzuela de cuya dirección se encargan Canet y don Agustín, el entonces maestro de la música. Hay que señalar obras como “La Casita Blanca”, con Evaristo Coloma, y “La leyenda del monte”. Era costumbre al finalizar la zarzuela ofrecer al publico alguna pieza en valenciano. De esta labor se encargaban Adeleta “La sardinera”, Anita “La de la pedra”, Filiberto y Antonio “Cherna”, Francisco “El cassoler”, entre otros. La labor de apuntador la solía hacer el señor Filiberto Ferrer. Una de las obras que se recuerda tuvo mucho éxito entonces, “Colombari de Profit”, recientemente repuesta por este grupo.

Durante la guerra, siguiendo la tradición, también se representó el fabuloso Belén. En estos años fue dirigido por don Arcadio Ferrer. El cargo de director con la inauguración del Cine Patronato, pasó a desempeñarlo Francisco Bru. Contaba esta obra con 28 personajes y un magnífico conjunto de baile dirigido por Rosario Sancho. Como tiple cantaba Amelia “La cherna” y en el papel cómico figuraba Francisco Brú.

“El feo”, Rosita López, Amalia Sanchis,..; “Marianela”, con Paquita Juan, Eduardo Calatayud,..; “Anacleto se divorcia”, con María “La de Biosca”, Antonio Mira, Bernardino Juan, Vicente Cuenca,…; “La herida luminosa”, con Maruja Gómez, Vicente Felipe, Bernardino Juan, Maruja Garrido,… Casi de las últimas fue “Las de Caín”.

Prueba de las excelentes interpretaciones de esta época fecunda fueron los numerosos premios bien en conjunto, bien individuales que se obtuvieron. En el “Splay” (especie de asociación de juventudes) el grupo de Canals era indiscutiblemente el mejor.

La puesta en escena de las obras requería un extraordinario esfuerzo, ya que todos eran aficionados, pero no faltaban ganas ni perseverancia. En opinión del director, Francisco Bru, las actrices eran siempre mejores que los actores. Destaca “La Marianela” de Paquita Juan, “La Madre Alegría” de María Colomer, “La enemiga” y “La herida luminosa” de Maruja Gómez. Pero, en general nadie desmereció en sus papeles. A juicio de algunos de los que intervinieron en la puesta en escena de estas obras, el señor Francisco Bru era un director muy exigente

Después de la guerra fue don Rodolfo Vera quien dirigió “Una mosquita en Palacio” con Aguedita Maset, Amelia Ballester y Paquita Juan entre otros.

Se representa también “La Madre Alegría” bajo las ordenes del señor Miguel Aranda, con María Colomer, Bernardino Juan, Rosario Navarro, Maruja Cerdá, Amalia Sanchis, Paquita Juan, Vicente Cuenca, etc.

149A-CANUn año por San Antonio, se estrenó “Que solo me dejas”. El papel de Violeta lo interpretó Clementina “La galla”. Luisa “La caneta” estuvo maravillosa y entre todos bordaron la obra perfectamente.

Otra obra dirigida por el señor Aranda fue “Morena Clara”, con Paquita Juan, Vicente Cuenca, Luisa Martínez, Eduardo Calatayud,… Esta obra se repitió años más tarde bajo las ordenes de Francisco Bru. Es con este último cuando en la década del 50 al 60 se desarrollo intensamente la actividad teatral, representando obras de reparto extraordinario: “La casa de Quirós”, con Paquita Juan, Vicente Cuenca, Luisa Martínez, Eduardo Calatayud, Maruja Cerda y Francisco Bru; “La enemiga”, con Maruja Gómez, Rafael y sólo se salía a representar cuando los papeles se dominaban a la perfección. El éxito de las obras que dirigió fue debido principalmente a dos cosas: a la buena interpretación de cada uno de los personajes y al cuidado y esmero con que se trabajaban los decorados y todo tipo de efectos y detalles.

Fue una lástima que, por circunstancias que no vienen al caso, se cerrara esa etapa no obstante contar con un buen plantel de gente joven y eficaz que se quedó con ganas de interpretar. Los ensayos eran duros: un mes sentados ante una mesa para aprender declamación y luego interpretar sobre el escenario. Esto último era lo que menos costaba.

Posteriormente hubo otro intento de reorganizar el teatro, pero los chicos ya preferían los paseos por la avenida y se tuvo que dejar de representar la obra de Casona “Nuestra Natacha”

En este artículo también podemos apreciar el interés de las personas del pueblo por el mundo teatral, los buenos actores canalenses, que en la actualidad han formado un nuevo grupo teatral formado por algunos de estos actores, sus hijos y nietos, los buenos directores en las representaciones y la tradición de Canals por el teatro.

En la década de los años treinta, cuando ya el invento del cine sonoro empezó a conquistar a las masas del público, en el Teatro Español, previas unas pruebas que se hicieron con máquinas alquiladas, se instaló el cine sonoro, cuya inauguración tuvo lugar en el mes de septiembre de 1932, proyectándose las tres primeras películas sonoras que fueron “Una mujer perseguida”, “El Congreso se divierte” y “El caballero de la noche”, aceptando el público con gran complacencia esta nueva modalidad del cine hablado.

El formidable desarrollo del espectáculo cinematográfico que tuvo lugar a partir de entonces, trajo consigo el cambio de gustos en el público de Canals, pues desde aquellas fechas fueron las películas musicales, en sus modalidades y géneros diferentes, las que se llevaron los favores del público, las cuales, junto las películas del género dramático, fueron las que más éxitos obtenían siempre. Sin olvidar que para el público infantil, lo mismo que para el público masculino, las películas de aventuras y sobre todo las de vaqueros eran siempre la mayor atracción, pues cada vez que se anunciaba en el teatro una película de esta clase, ya se sabía que no fallaba el público fiel y adicto a esta clase de género que entusiasmaba en las andanzas de sus héroes, que siempre salían triunfadores de sus batallas. Entre las de aventura, los artistas favoritos eran Richard Talmadge y Douglas Fairbanks y entre las de vaqueros destacaban Tom Tyler, Ken Maynard y Tom Mix. En éstas se producía un hecho curioso ya que durante las escenas con caballos, los niños y mayores que ocupaban el gallinero daban golpes con los pies en el suelo de madera y reproducían el sonido de los cascos de los caballos.

En las décadas posteriores se afianzó la afición del público de Canals al cine en todos los géneros ya descritos y tuvo lugar la aparición de lo que se dio a llamar “los abonados del teatro”, y que se trataba de grupos de espectadores que tenían reservadas sus localidades en las sesiones numeradas de los domingos y festivos por la tarde. Estos grupos los formaban matrimonios, parejas de novios y tertulias de amigos y amigas y llegaron a tener su propio peso específico en la demanda de las películas de calidad, ya que ocupaban de una forma fija y seguida gran parte del patio de butacas y algunos palcos. Muchos de aquellos abonados del teatro han fallecido ya y otros se encuentran en la tercera edad o próximos a ella y recuerdan entre sí aquellos tiempos pasados de juventud que iban al teatro a ver la película de la semana, con ánimo de pasar un rato gradable y entretenido y pasar después la semana comentando vicisitudes de la película, que unas veces era buena y les gustaba y otras veces no era tan buena y no les había gustado y por lo tanto no tenían inconveniente en exponerlo ante la empresa del teatro.

Conforme iba pasando el tiempo se iba perdiendo, hasta extinguirse por completo, la costumbre de antaño de celebrar funciones de teatro en las Fiestas Patronales y en la feria de septiembre, dando paso a las películas que siempre se procuraba que fueran de calidad excepcional, para estar en consonancia con las fiestas que se celebraban.

Y ya que estamos hablando de fiestas, debemos reseñar en este aspecto, que las fiestas de San Antonio Abad del año 1942, tuvieron como festeros los empleados del teatro, para lo cual, el empresario de aquella época don Pascual Ibáñez, de Xàtiva, concedió a los mismos el poder celebrar lo que vino a llamarse los “Martes de Moda”, una sesión de cine semanal, para recaudar fondos para poder hacer la fiesta, dada la carencia de recursos económicos de ellos.

5-22-2010_031 [1280x768]Y por último, en lo referente cine, queremos consignar el fenómeno de público producido en Canals durante la proyección en el teatro de la película española “El último Cuplé”, que batió todos los récords conocidos hasta el momento de su exhibición, pues se proyectó durante una semana larga en sesiones de tarde y noche diarias, con llenos absolutos, cosa insólita teniendo en cuenta que entonces sólo se proyectaba dos días las películas normales, siendo recordado aún por los asistentes a la misma.

Una de las aficiones que siempre se mantuvo en Canals y que el teatro procuró mantener, fueron las llamadas funciones de “Varietés”, y por su escenario fueron desfilando artistas de diversas categorías en las modalidades de que se componen los espectáculos de variedades, y el público de Canals pudo admirar en el teatro la actuación de artistas como Juanita Reina y sus hermanos Paco y Lola, en un espectáculo de variedades titulado “El patio de los luceros” (1956), Camilo Sesto, el Titi, Bruno Lomas, Manolo Escobar, Antonio Maya, Antonio Molina, Rosita Amores, Pepe Marqués, Tito Mora, Gelu, Juanito Valderrama, el Dúo Dinámico y una larga lista de los mejores cantantes de cada época. Una anécdota muy recordada por las mujeres canalenses sucedió cuando estuvieron en Canals el Dúo Dinámico ya que en el corto trayecto -unos cincuenta metros- que separaba el Teatro Español del lugar de hospedaje del grupo, por poco las adolescentes que asistían al acto dejan desnudos a los dos cantantes.

También hay que destacar la actuación en el Teatro Español de la banda de música local y de algunas de diversas localidades, como la Primitiva de Llíria y la Municipal de Valencia.

El Teatro Español tuvo diversos precios aunque no se conserva ningún documento sobre ellos. Sin embargo las personas mayores recuerdan que con un “chavo” iban diversas veces al cine durante una semana, aunque también cuentan que ponían las entradas en cloruro y las volvían a utilizar. Hacia la mitad del siglo las entradas para ir al cine valían, según la localidad, entre una y tres pesetas, aunque las funciones teatrales y los espectáculos de variedades eran más caros. Las localidades que había eran las de gallinero, las del patio de butacas, las de palco y las de preferencia.

En el patio de butacas había veintidós filas de diez asientos cada una, en cada palco cabían cinco personas y había cuatro o seis, pero no se sabe el aforo de las localidades de preferencia ni del gallinero, en el cual había diez o quince filas de madera.

En la fachada del teatro se encontraba la taquilla que estaba entre dos puertas por las que se accedía a un vestíbulo con una puerta frontal y dos laterales. La primera daba al patio de butacas, por la segunda se accedía a los palcos y el gallinero en el primer piso y a la preferencia en el segundo. En la planta baja estaba el patio de butacas y el escenario, debajo del cual estaban los vestuarios. Junto al patio de butacas había dos salidas de emergencia y junto al escenario había otra puerta por donde entraban y salían al exterior los actores y por donde entraban las cosas que se guardaban en el almacén que estaba al lado del escenario. En la segunda planta estaban los palcos, el gallinero y una especie de puesto de venta donde se vendía frutos secos. En la planta tercera se encontraban las localidades de preferencia. El teatro se iluminaba mediante una gran araña de cristal y el escenario por unos focos que rodeaban el mismo. También había un ventilador para paliar el calor. El escenario tenía telón de boca y como complementos escénicos un piano, un proyector de cine y bastidores laterales. A este teatro lo comparó un ciudadano madrileño, José Sancho Losada, con el Teatro Principal de Madrid, pero en pequeño. Otras personas piensan que se parecía al Teatro Rialto de la ciudad de Valencia.


BIBLIOGRAFÍA

  • Vila Moreno, Alfonso. Canals: Temas de historia local. Editado por el Excmo. Ayuntamiento de Canals (p. 154-155).
  • Libro de fiestas patronales de Canals. Años: 1998, 1986, 1976, 1978, 1979 y 1980.

Agradecimiento

La mayoría de los datos, como las tarifas y las descripciones del local, han sido extraídos de los recuerdos de las personas del pueblo que han colaborado en el trabajo. Damos las gracias a: Concha y María Ferrer Sáez, Conchín Cuenca Ferrer y Asunción y Rosa Sáez Bellver.


Autora: Vanessa Sánchez Cuenca

Llibre de Festes de Sant Antoni 2002 editat per l’ajuntament de Canals

Fotografies de Vicente Gramaje i Jose Sancho Ubeda

30 Responses to "TEATRO ESPAÑOL DE CANALS"

  1. Amparo  11 de octubre de 2014

    Siempre me pregunté, por que?…. por que destruir tanta historia de Canals.

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  2. Francesc Tormo  3 de agosto de 2015

    Quin desastre cultural !!! Possiblement una actuació radical de l’Ajuntament – una expropiació pura i dura- ho havera impedit.

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  3. Txe Ma  15 de diciembre de 2015
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  4. Juani Rojas Rico  15 de diciembre de 2015

    Una aberracion tirar ese teatro. Teniamos una joyita. Que lastima no valorar lo nuestro un poco mas.

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  5. Inma Tortosa  15 de diciembre de 2015

    Ja era hoea de fer un homenatge al teatre i tota la gent que va participar en les obres tan nostalguiques ui en dia per a els nostres matgors ….molt bonico i gracies per els recors.Va ser un crimen realment destruir el teatre

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  6. Marisa Carsí Gómez  22 de febrero de 2016

    ¡¡Dios que ilusión me ha dado ver y leer un poco de historia de este cine que rememoro ahora con el recuerdo del tiempo pasado. “Recuerdo” que mis padres tenían el abono del palco central, a nuestra izquierda estaba D. Julio (farmacéutico y familia) a la derecha la familia Colomer.
    Me viene a la memoria con horror la película “Los crímenes del museo de cera” la cual me tuvo traumatizada una buena temporada. Leyendo la época teatral, mi tía a la cual estoy cuidando, Maruja Gómez, hará pronto 104 años (en plenas facultades) le ha hecho mucha ilusión verse reflejada…
    También participe en una obra de teatro dirigida por D. Francisco Brú, he interpretada por Loli Carmen Capel, Ramón Real, Magdalena Real, Arcadio Ferrer (no estoy segura) de este último y yo; su título: “La Enemiga”.
    El cine o teatro Español, toda una leyenda.
    Mis felicitaciones a Vanessa Sánchez Cuenca, por tan buen reportaje escrito y documentado.

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  7. Maria Sancho Olmo  26 de mayo de 2016

    Que llastima que el tiraren aiso va ser un crimen era historia de Canals

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  8. Rosa Francés Herbasana  26 de mayo de 2016

    Yo era una “nana petana” cuando mi madre trabajaba allí, no tendría más de 5 años y lo recuerdo como un lugar lleno de magia y recuerdo un “pasadizo” secreto para los actores y el sótano y sobre todo el piano que había. Sinceramente considero su pérdida como un atentado patrimonial

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  9. Pepe Arandiga Sancho  28 de julio de 2016

    ¡¡ Qué gratos recuerdos !!

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  10. Ricardo Moralesreal  28 de julio de 2016

    Que llastima que el feren desapareiser…

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  11. Mati Grau Valls  28 de julio de 2016

    Yo encara el vaig vore per dins, vaig entrar a vore la película Ana Belén, Zampo, y yo, d’aixo ya fa añsss

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  12. Paco Escalera  28 de julio de 2016

    yoo man recorde cuant anavem al infantil els domenges ales 16 hores ,,valia un duro la entrada y anavem al galliner a mingar pipes y cuant venia el aposentaor mostrea de la orella,

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  13. Paco Escalera  28 de julio de 2016

    lo pigor que fan fer en canals va ser derribarlo, era tan emblematic com la lloca, perque no van llevar la lloca tambe??

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  14. Paco Escalera  28 de julio de 2016

    pa mi es que en canals no agut mai cultura, tots els edifisis emblematics asi es conserven y son monuments historisc nasional, perooo, en canals lo que mes valoren es la ” AISA “

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  15. Mati Grau Valls  28 de julio de 2016

    Segons tinc estés el teatro era particular, y el amo li convenía vendrel, la Lloca es un abre emblematic, aixo no es lo mateix, crec yo

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    • Paco Escalera  28 de julio de 2016

      YAAAA peroo el ayuntament tans dines que a cremat y no el va comprar??

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    • Paco Escalera  28 de julio de 2016

      ara tendriu un cine per afer events de tota clase y damunt emblematic, miraa com el cine valencia esta en actiu

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    • Paco Escalera  28 de julio de 2016

      noooo, yo tink antes que estaven els dueños y lanyuntamen en coyuntura segons persones que sabien coses que no volien eisir ala llum

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    • Paco Escalera  28 de julio de 2016

      beee mati ,bona nit que dema men vax ala playa un ratet y no vuik torrarme, muuuaaakk,

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  16. Encarna Maset Martinez  12 de agosto de 2017

    Yo anaba al cine i compraba chufes i en la pastiseria de la agueleta bambes rellenes de crema qe bones estaben

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  17. Tere Canalina  12 de agosto de 2017

    Yo en conprava boletes de anis en una peseta mendonaven cuatre y pasaba tota la peliqula.chuplant

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  18. Esperanza Donat Sanchis  12 de agosto de 2017

    Q llástima d joya q teniem els canálins,no tenien q haverlo llevat ,me porta recuerdos d la megua juventud .

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  19. Empar Díez  12 de agosto de 2017

    Canals no es distingueix per conservar edificis històrics. Una llàstima. I no em refereix als propietaris que el venguerrn, sino a l’ ajuntament per no adquirir-lo. Jo també tinc molts bon records del teatre espanyol.

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  20. Rosa Maria Calatayud Juan  12 de agosto de 2017

    Que tiempos

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  21. Rosa Maria Calatayud Juan  12 de agosto de 2017

    Cervantes hacíamos el fin de curso allí

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  22. Rico Juárez Juanma  13 de agosto de 2017

    Menuda cagà van fer al desfer-se d’ell!!!!

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  23. Mati Grau Valls  13 de agosto de 2017

    Yo vaig vindre siguent una chiqueta a Canals, que encara no coneixia al meu home , y vaig tardar en coneixerl, en una amiga asi a dinar, a casa del seu cuñat, y despues vam anar al cine, y eixe dua van fer Anabelen Zampo y yo y no me s’olvidara may

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  24. Rafael Alventosa Artés  14 de agosto de 2017

    Grans i bons récords, jo andaba en els amics al cine, sempre feien 2 películes al preu d’una.

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  25. Llum del Món  14 de agosto de 2017

    vaig anar moltes voltes al cine, dos pelicules al preu duna, pelicules de xinos, menrecorde perfectament del teatre … al baret venien xufes, llimoná i sobretot cacao i tramussos,llástima que no estiga pus

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  26. Rosa Mari Tortosa  22 de diciembre de 2017

    Que llastima de teatre,jo tinc mol bons records,es lo mes gran que un poble pot tindre,pero asi ha hagut gent que no a sabut apresiat

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