Nueva exposición de las sociedades cazadoras y recolectoras del Museu de Prehistòria de València

El Museu de Prehistòria de València presenta la nueva exposición permanente de sociedades cazadoras y recolectoras, una muestra que empieza en África hace 7 millones de años, pero con el grueso de la exposición en las tierras valencianas, desde el 350.000 antes del presente, hasta finales del Paleolítico superior, en torno al 12.000, donde se desarrollan dos periodos: uno del Paleolítico medio con los neandertales, y el Paleolítico superior con la aparición del Homo sapiens.

“La investigación sobre la Prehistoria valenciana ha cambiado de manera sustancial en las últimas décadas, era necesario actualizar el discurso expositivo con una puesta al día de los hallazgos arqueológicos, desde los nuevas corrientes investigadoras”, explica la directora del proyecto, Helena Bonet. Como ejemplos se muestran por primera vez restos de botánicos o microfauna.

“Se trata de un discurso transversal donde se habla de la evolución del clima y la adaptación humana a estos cambios, de la forma de vida, de la aparición de la simbología y la desaparición de los neandertales, con espacios de reflexión sobre, por ejemplo, qué nos queda en el ADN de los neandertales”, comenta Helena Bonet.

La museografía “adapta el contenido a un discurso didáctico con nuevos aspectos: una narración ordenada en secuencias y escenas en un recorrido por la cronología y, paralelamente, por los yacimientos más importantes de este periodo de tiempo en las tierras valencianas. Además la información se presenta de forma didáctica, intentando intervenir con el público no especializado a través de ilustraciones, producciones audiovisuales y puntos de experimentación”, explica el responsable de exposiciones, Santiago Grau.

En este sentido, el diputado de Cultura, Xavier Rius, explica que se trata “de un paso adelante en el discurso y en el diseño para conseguir una exposición didáctica y atractiva, para un público familiar, para estudiantes y gente entendida, para que todo el mundo encuentre algo que les enseñe y les forme”, destacando “los años de trabajo en los yacimientos para ofrecer esta radiografía de la primera historia valenciana”.

La nueva sala de Sociedades cazadoras recolectoras empieza con un espacio dedicado a los inicios de la Arqueología valenciana en 1927, “cuando el impulso del SIP (Servicio de Investigación de Prehistoria) y su Museo fue clave en la construcción del conocimiento de la Prehistoria autóctona y también de la mediterránea peninsular”, explica la directora del Museo, Maria Jesús de Pedro, quien recuerda que “es vital recordar el origen museístico e investigador del museo. Las investigaciones sobre las colecciones del museo han sido el punto de partida para instrumentalizar las exposiciones permanentes del museo y así cumplir con la función social de la exhibición abierta al público”.

El paseo nos introduce en el Paleolítico en las tierras valencianas, que aquí reúne testigos desde hace unos 350.000 años, hasta el final del pleistoceno, en torno a doce mil años antes del presente.

El discurso se articula siguiendo dos ejes expositivos. Por un lado, el discurso diacrónico de los paisajes cambiantes, con la reconstrucción de los diferentes ecosistemas que se suceden.

El otro eje se desarrolla de la mano de los importantes yacimientos paleolíticos valencianos, origen de las colecciones y objeto preferente de la investigación científica: Cova del Bolomor de Tavernes de la Valldigna, Cova Negra de Xàtiva, Agrigo de la Quebrada de Chelva, Cova de les Malladetes de Barx, Cova del Parpalló de Gandia y Cova del Volcán del Faro de Cullera.

Se abordan aspectos transversales referidos al comportamiento de los grupos humanos, como la socialización y la dimensión de los grupos, las cuestiones de género o la transmisión del conocimiento, así como aquellos aspectos de sus formas de vida relacionados con la apropiación del territorio, el uso y control del fuego, el hábitat, la tecnología, la caza y la recolección, las creencias y las manifestaciones artísticas.

La sala dedica un espacio central como nexo de unión y lugar de reflexión entre el mundo neandertal y el mundo sapiens, en el cual se pretende interactuar con el visitante y hacerlo partícipe de los debates e interrogantes que la investigación científica plantea en el momento actual. ¿Por qué desaparecieron los neandertales? ¿Somos tan diferentes?

La exposición cierra con el mundo simbólico del Paleolítico superior con una vitrina sobre el adornamiento y la imagen, pero sobre todo con la presentación del arte de la Cova de Parpalló, una selección de 98 plaquetas pintadas y grabadas de hace más de treinta mil años, una de las mejores representaciones del arte amueble europeo.

La sala de Sociedades cazadoras recolectoras es un espacio donde se propicia la reflexión, la educación y el ocio cultural de calidad. Un espacio de encuentro y diálogo entre el visitante y el objeto, con una museografía comunicativa que incorpora audiovisuales, módulos manipulables e ilustraciones científicas.

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